La pizarra blanca es de tamaño A4 y tiene una superficie que se borra con un paño húmedo, sin dejar marcas de la ronda anterior. El borde de goma que la rodea evita que se deslice cuando alguien apoya la mano para escribir rápido. Los cuatro marcadores de colores llevan punta fina, así que puedes separar por color el puntaje de cada equipo sin que se mezclen las columnas.
El cronómetro digital funciona con cuenta regresiva y alarma. Lo programas en segundos, lo dejas sobre la mesa y ya no necesitas el teléfono para cerrar cada turno. Eso ayuda cuando juegan niños o cuando la partida se arma en una oficina y nadie quiere prestar el móvil para cronometrar.
La pizarra no incluye borrador de fieltro: se limpia con un paño humedo o una toalla de papel. Los marcadores son de tinta borrable y rinden bien en superficies lisas, pero si se dejan destapados mucho tiempo la punta se seca. El cronómetro usa pila de botón, así que conviene revisarla antes de una noche de juego larga.
No trae mazo de preguntas. Es un complemento pensado para quien ya tiene sus cartas, sus kits o incluso sus propias rondas escritas a mano. Ocupa poco espacio: la pizarra entra en un cajón estándar y los marcadores caben en cualquier bolsillo lateral.
Si quieres revisar cómo se combina con los mazos del catálogo, puedes ver el catálogo completo de productos o escribirnos por contacto para resolver dudas sobre el set antes de pedirlo.
La selección de pizarras, marcadores y cronómetros no sale de un catálogo genérico: sale de partidas reales donde alguien tenía que anotar puntajes en una servilleta y el tiempo se contaba a ojo. Por eso este set existe como complemento y no como producto aislado.
Martín Del Valle Chávez
Curador de accesorios y dinámicas de juego en Synquizitive
Lleva años armando noches de preguntas en oficinas pequeñas y reuniones familiares, y de ahí salió la lista de lo que siempre falta: una superficie donde escribir respuestas abiertas, marcadores que no se sequen a mitad de ronda y un cronómetro que no dependa del teléfono de turno. Revisa cada pizarra, prueba el borde de goma sobre mesas de madera y descarta los cronómetros cuya alarma no se escucha con gente hablando encima. También escribe las guías breves que acompañan cada set, con variantes para partidas rápidas y torneos de varias mangas.